
“Soliloquio de Grillos” de Juan Copete. Escenificada por un grupo aficionado a tal arte, fue realmente “ESPECTACULAR”; con las actuaciones magistrales por parte de las tres protagonistas; con las intervenciones de fondo y entre sombras, mucho más que acertadas de los actores de reparto; con una puesta en escena sobria, que pocos lujos permitía; y que sin embargo, fue más que suficiente para crear una magnífica atmósfera ambiental entre las proyecciones, juego de luces y sonido que también defendieron los dos técnicos y directores de la misma. Si la finalidad de una representación es comunicar y transmitir, no les quepa la menor duda de que lo consiguieron. Que nos hicieron reír, llorar y estremecernos con los momentos más dramáticos de la misma. Hasta hubo un momento que pude sentir, quizá oníricamente, lo que se puede sentir en el interior de una fosa. Con un público inducido por el acto de la mañana y una obra tan bien actuada, no podía finalizar más que del modo que finalizó. Todo el público en pie y una larga, sostenida y merecida ovación de los asistentes al acto.¡Gracias a todo el grupo!